Inicio  |  Simple  |  Avanzada  |  Autores  |  Temas  |  Ayuda  |  
 


 Sobre la Biblioteca
 Horarios
 Servicios
 Bases de Datos y Repositorio Digital
 Acervo Salaverry

Ficha bibliografica

Código: 320.1 T69 V. 1 [Universidad Católica San Pablo]
Ubicación:UCSP - Sucre
Autor Personal:Tomás de Aquino, Santo
TítuloDel gobierno de los principes
Ciudad: Buenos Aires
Editorial: Editora Cultural
Año: 1945
Descripción:V. 1 16 cm.
Notas:F.I. 04/08/2003
Palabras Claves:POLÍTICA;
Términos Locales:Filosofía política - Bien común - Comunitarismo - Justicia distributiva;
Encabezados Geográficos:

Código: 320.1 T69 V. 1 [Universidad Católica San Pablo]
100:Tomás de Aquino, Santo
245Del gobierno de los principes
260:Buenos Aires: Editora Cultural: 1945:
300:V. 1 16 cm.
500:F.I. 04/08/2003
650:POLÍTICA
653Filosofía política - Bien común - Comunitarismo - Justicia distributiva

Tomás de Aquino, Santo. Del gobierno de los principes. -- . --Buenos Aires: Editora Cultural: 1945. # Ingreso:U0009448

   V. 1 16 cm..

TABLA DE LOS CAPÍTULOS Que se contiene en este libro LIBRO PRIMERO CAPÍTULO I.- Que es necesario que los hombres que viven juntos sean gobernados por alguno. CAPÍTULO II.- Que es más útil a los hombres que viven juntos sean gobernados por uno que por muchos. CAPÍTULO III.- Que así como el gobierno de uno es el mejor, siendo justo, no siéndolo es el peor; y pruébese con muchas razones. CAPÍTULO IV.- Cómo se mudó el gobierno entre los Romanos, y que entre ellos fue más aumentado el estado por el gobierno de muchos. CAPÍTULO V.- Que en el gobierno de muchos suele suceder más veces la tiranía, por lo cual es mejor el gobierno de uno. CAPÍTULO VI.- Concluyese que el gobierno de uno es mejor; y muestra como se deben haber con él los súbditos, porque no se le debe dar ocasión de tiranizar, y que aun esto se debe tolerar por evitar mayores males. CAPÍTULO VII.- Pregunta el Santo Doctor, qué es lo que principalmente debe mover al Rey a gobernar bien, si es el honor y gloria del mundo; y pone cerca de esto algunas opiniones y lo que se ha de tener. CAPÍTULO VIII.- Aquí declara el Santo Doctor, cual es el verdadero fin del Rey, y lo que le debe mover a gobernar bien. CAPÍTULO IX.- Aquí declara el Santo Doctor, que el premio de los Reyes y Príncipes tiene el supremo grado en la bienaventuranza celestial, y se prueba con muchas razones y ejemplos. CAPÍTULO X.- Que los Reyes y Príncipes deben tratar del bien común por el bien suyo propio que de él se les sigue, y que lo contrario se sigue al que gobierna tiránicamente. CAPÍTULO XI.- Que los bienes del mundo, como son riquezas, poder, honor y fama, mejor los alcanzan los Reyes que los Tiranos, y de los males en que los Tiranos caen, aun en esta vida CAPÍTULO XII.- Procede mostrando lo que es el oficio del Rey, adonde conforme a las cosas naturales muestra que el Rey en el Reino es como el alma en el cuerpo, y la manera que Dios en el mundo. CAPÍTULO XIII.- De esta semejanza saca el modo del gobierno; porque, así como Dios distingue todas las cosas con un cierto orden, y propia operación y lugar, así lo ha de hacer el Rey en su Reino; y lo mismo dice del alma. CAPÍTULO XIV.- Que modo de gobernar le compete al Rey, según el modo del gobierno divino, el cual modo de gobierno se compara al de la nave: y se pone una comparación del gobierno Real y del Sacerdotal. CAPÍTULO XV.- Que así como para alcanzar el último fin importa que el Rey disponga los súbditos al bien vivir, así también conviene que lo haga para los fines medios: y señálanse las cosas que aprovechan para vivir bien, y las que lo impiden; y qué remedio debe poner el Rey contra tales impedimentos. LIBRO SEGUNDO CAPÍTULO I.- Cómo los Reyes han de fundar ciudades para alcanzar fama, y que se debe elegir para ello sitio templado, y las comodidades que de esto se siguen, y las incomodidades, de lo contrario. CAPÍTULO II.- Cómo deben elegir los Reyes y Príncipes las regiones para fundar ciudades o castillos, y que se deben ser de aire saludable; y muestra en qué se conoce al serlo. CAPÍTULO III.- Que es necesario que la ciudad que un Rey hubiere de fundar tenga abundancia de mantenimientos, porque sin ellos no puede ser perfecta: y dice que hay dos medios para alcanzarla, y aprueba más el primero. CAPÍTULO IV.- Qué la región que el Rey elige para fundar ciudades o castillos ha de tener lugares amenos y deleitosos, y que los ciudadanos se han de obligar a que usen de ellos con moderación, porque muchas veces son causa de disoluciones, por donde los Reinos se pierden. CAPÍTULO V.- Que es necesario que el Rey y cualquiera señor tengan abundancia de riquezas temporales, que se llaman naturales; y dase la razón de ello. CAPÍTULO VI.- Que importa al Rey tener otras riquezas naturales, como son rebaños de ganado mayor y menor, sin las cuales no puede regir bien la tierra. CAPÍTULO VII.- Que conviene que el Rey tenga abundancia de riquezas artificiales, como son oro y plata, y de moneda hecha de estos metales. CAPÍTULO VIII.- Cómo para el gobierno del Reino y de cualquiera señorío son necesarios Ministros; y se hace una definición de los dos modos de gobierno Político y Despótico; y muestra con muchas razones que el político conviene que sea suave. CAPÍTULO IX.- Del Principado Despótico: cuál es y cómo se reduce al Real, donde incidentemente compara el político con el despótico, según diversas razones y tiempos. CAPÍTULO X.- Después de haber hecho distinción de los modos de señoríos, se hace ahora de los ministros, según la diferencia de los señores, y después prueba ser natural la servidumbre en algunos. CAPÍTULO XI.- Que es necesario al Rey y a cualquiera otro señor tener en su tierra fortísimas fortalezas, pónense muchas razones para esto. CAPÍTULO XII.- Que conviene al buen gobierno de un Reino, o de otro cualquiera señorío, tener los caminos seguros y libres en su provincia. CAPÍTULO XIII.- Cómo en un Reino o cualquiera señorío es necesario tener moneda propia, y las comodidades que de esto se sigue, y las incomodidades de lo contrario. CAPÍTULO XIV.- Pruébase con ejemplos y razones como para el buen gobierno del Reino, u otro cualquier señorío o policía, son necesarios los pesos y medidas. CAPÍTULO XV.- Aquí declara el Santo Doctor que a un Rey, u otro cualquiera señor, para la conservación de su estado le conviene tener cuidado de que del erario público sean proveídos los pobres en sus necesidades; y se prueba con razones y ejemplos. CAPÍTULO XVI.- Aquí declara el Santo Doctor, cómo conviene que el Rey, u otro cualquiera que es señor, tenga cuidado del culto divino, y el fruto que de esto se sigue. LIBRO TERCERO CAPÍTULO I.- En este primer capítulo se considera y se prueba que cualquiera señorío viene de mano de Dios, considerada la naturaleza del ser. CAPÍTULO II.- Pruébase lo mismo por la consideración del movimiento del cualquier naturaleza. CAPÍTULO III.- Aquí prueba lo mismo el Santo Doctor, por la consideración del fin. CAPÍTULO IV.- Aquí declara el Santo Doctor de la manera como Dios quiso dar el dominio a los Romanos por el amor de la Patria. CAPÍTULO V.- Cómo los Romanos merecieron el señorío por las leyes santísimas que establecieron. CAPÍTULO VI.- Cómo Dios les concedió el dominio por la civil benevolencia. CAPÍTULO VII.- Aquí declara el Santo Doctor de la manera que Dios Permite algunos señoríos son como un instrumento de la divina justicia contra los pecadores. CAPÍTULO VIII.- Aquí declara el Santo Doctor, que el tal dominio algunas veces se convierte en mal de los que dominan, porque ensoberbeciéndose por su ingratitud son grandemente castigados.

Número Ingreso Código Base de Datos Ubicación Tipo # Ej. Status Devolución Reserva
U0009448 320.1 T69 V. 1  Universidad Católica San Pablo UCSP - Sucre Original 1Disponible  
1043042 320.1 T69 V. 1  Colección Ismodes UCSP - Sucre Copia 2Disponible  

Obras RelacionadasObras del mismo Autor
w
  Sistema Asterik 2014 - V.3.0